MONUMENTO A FANGIO, PUERTO MADERO

La Quiaca, Argentina

La Quiaca es una ciudad del noroeste de la Argentina, ubicada al norte de la provincia de Jujuy. Es cabecera del departamento de Yavi y sirve de paso fronterizo con Bolivia, a través de la ciudad de Villazón con la cual conforma actualmente una conurbación de más de 50 000 habitantes.

 

Ubicación

Ubicada a 290 km de San Salvador de Jujuy, se comunica con las otras poblaciones y zonas de Argentina mediante la Ruta Nacional 9 y el Ferrocarril General Belgrano; mientras que las rutas provinciales: RP 5 la comunica con Santa CatalinaSanta VictoriaIruya y otras poblaciones del extremo norte argentino; RP 69 hasta Cóndor y la RP 67 a Cangrejillos y Cangrejos.

La Quiaca tiene además importancia turística por la cultura de la gente que la habita, y por estar ubicada en las áridas tierras del altiplano y en el norte extremo de la Puna argentina.

En Argentina la ciudad de La Quiaca es referida como la ciudad más septentrional del país, aunque no lo sea exactamente, pues es más norteño el pueblo de El Angosto en el departamento de Santa Catalina, y en relación a ciudades lo es Salvador Mazza en el departamento General José de San Martín en Salta. Sin embargo, es la ciudad con más de 10 000 habitantes más elevada del país, a 3442 msnm.

Servicios

Cuenta con todos los servicios de una ciudad moderna (agua potable, luz, cloacas, Internet). Esta ciudad es una de las del norte puneño que posee todos los servicios básicos para la comodidad del turista, siendo uno de los asentamientos urbanos más importantes del norte argentino.

En esta ciudad existe un ramal del Ferrocarril General Belgrano que se conecta con el ramal occidental de los ferrocarriles bolivianos. El último tren de pasajeros llegó en diciembre de 1993 y el último de carga lo hizo en julio de 1994. Existen distintos planes próximos del Gobierno Nacional para rehabilitar esta línea ferroviaria. Durante su mandato, la presidenta de la Nación Argentina, Cristina Fernández de Kirchner anunció la inversión por parte de capitales chinos a fin de reactivar el servicio ferroviario de carga.

 

Sitios turísticos

  • Museo Etnográfico Mosojñian: se encuentra ubicado en Av. Sarmiento nº 60, tiene importantes piezas de las culturas aborígenes de la zona.
  • La laguna Colorada y el cordón de los Ocho Hermanos: se encuentra a 12 kilómetros por la ruta provincial nº 5 camino a Yavi, se trata de un área arqueológica muy rica en grabados de piedra, con abundante ónix, piedras calcáreas y mármol.
  • Yavi: se encuentra a 16 kilómetros, es un pueblo de principios del siglo XV que parece detenido en el tiempo.

Mirador en la 9 de Julio, 25 Sept

Obelisco, 25 Sept

Santa Catalina, Jujuy, Argentina

Santa Catalina, el pueblo más al norte de la Argentina

 

Santa Catalina es una localidad del noroeste argentino, y cabecera del departamento homónimoprovincia de Jujuy. Es la 2.ª localidad permanentemente habitada más norteña de la Argentina, luego de El Angosto. Se encuentra a 67 km al oeste de La Quiaca.

Es un lugar minero, con ex yacimientos auríferos, teniendo en su río la tentación de hallar, mediante un cedazo, pepitas de oro. Hay cría de llamasovejas y cabras.

 

Turismo

  • Antigua Iglesia del siglo XVII, con arte de la imaginería colonial. Está frente a la Plaza principal, al lado del viejo edificio de la familia Saravia, formando un conjunto arquitectónico. La torre, de 10 m, tiene tres pisos telescópicos, con el mismo ancho de la nave (10 m), construida por encima del dintel. El atrio, contenido en la torre, sigue a una nave de 32 m, cuyos antiguos altares se reemplazaron por otros del siglo XX.

Santa Catalina también es conocida por la elaboración de quesillos artesanales.

Sismicidad

La sismicidad del área de Jujuy es frecuente y de intensidad baja, y un silencio sísmico de terremotos medios a graves cada 40 años.

  • Sismo de 1863: aunque dicha actividad geológica catastrófica, ocurre desde épocas prehistóricas, el terremoto del 4 de enero de 1863 (156 años), señaló un hito importante dentro de la historia de eventos sísmicos jujeños, con 6,4 Richter. Pero nada cambió extremando cuidados y/o restringiendo códigos de construcción.
  • Sismo de 1948: el 25 de agosto de 1848 (171 años) con 7,0 Richter, el cual destruyó edificaciones y abrió numerosas grietas en inmensas zonas
  • Sismo de 2009: el 6 de noviembre de 2009 (9 años) con 5,6 Richter

 

Santa Catalina, el pueblo más al norte de la Argentina

Si alguna vez se preguntaron dónde termina la Argentina, o dónde empieza, este pueblo responde a ese interrogante. En el límite con Bolivia y a sólo 60 km de La Quiaca, en plena Puna jujeña , es la excusa para descubrir esta zona septentrional de cerros colorados y poblados al margen de las rutas y la modernidad.
Las llamas caminan orondas por las calles de Santa Catalina.Las llamas caminan orondas por las calles de Santa Catalina. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martín

Muy pocas veces salió Santa Catalina en los diarios. ¿Qué hecho de magnitud podría suceder en un pueblo de 400 habitantes a 3.800 metros de altura, ubicado en el último confín de eso que llamamos patria, apenas un punto perdido en el vértice que dibuja la provincia de Jujuy en el extremo norte del territorio? Que alguien encuentre una pepita de oro en el río, que caiga una lluvia después de tres meses de sequía, que se defina por penales el campeonato de fútbol o aparezca muerto un puma… Pero todo queda en el boca a boca local, no trasciende del marco de estos cerros colorados con puntas redondeadas que aportan surrealismo al estado de apunamiento que tenemos los que venimos de afuera (o de abajo).

Las proximidades de Santa Catalina.
Las proximidades de Santa Catalina. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Hubo una excepción, cuando a comienzos del 2001 la comunidad fue la elegida para que Mercedes Sosa cerrara una serie de conciertos llamados “Argentina en vivo”, organizados por la Secretaría de Cultura de la Nación, que se televisó por Canal 7 a todo el país. Si León Gieco había terminado la primera edición desde la Antártida, tenía sentido que se realizara el último show de la segunda en la otra punta del país.

La potente voz de la Negra hizo vibrar esta tierra agrietada y arrimó a miles de pobladores de los parajes cercanos, igual de remotos y desconocidos, desde Oratorio y San Juan de Oros hasta Rinconada, que agitaban sus pañuelos desparramados por las laderas. Fue un hito –”el” hito– en la breve historia de Santa Catalina.

Oscar “Cacho” Solís supo aquel día que pasarían unos cuantos años hasta que se repitiera un evento semejante en su pueblo. Por eso no dudó en registrar cada momento del recital. “Yo tenía una Panasonic 3000 y filmé todo, hasta le hicimos una entrevista a Mercedes”, cuenta orgulloso.

Cachito y su mujer, Carmen, atienden el Hostal Don Clemente, uno de los tres alojamientos “formales” del pueblo. Es donde recalan los turistas que llegan, de forma voluntaria o porque se perdieron. Hubo un breve tiempo, cuando se comenzó con el cambio de trazado de la RN 40 en que se habló de que concluyera aquí, como punto más septentrional de la Argentina. Fue un breve veranito en la historia de Santa Catalina, había más gente de paso. “Venían franceses o alemanes en moto. No sé de dónde eran, pero no se les entendía nada”, cuenta.

Una habitación del Hostal don Clemente.
Una habitación del Hostal don Clemente. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Con el trazado actual, en cambio, llegan únicamente los que se desvían, incluidos los extranjeros. La Quiaca queda a una extensa hora de ripio. El enclave donde oficialmente termina la RN 40 y que los porteños usamos como sinónimo de “algo que está lejísimos” es como Manhattan al lado de Santa Catalina. Para los lugareños es la tierra prometida, con posibilidades de trabajo, señal de teléfono y acceso a las tentaciones urbanas. Todos los días a las 6.30 de la mañana pasa un colectivo de línea, desde y hacia la gran ciudad.

En la plaza San Martín, una brisa cálida acaricia levemente. La iglesia colonial está enfrente y, en diagonal, el Museo Regional Epifanio Saravia, cerrado por la siesta. Cada 25 de noviembre, día de la Virgen de Canchillas, la patrona local, este lugar se transforma en el epicentro de fogatas, danza de suris y el ritual de la cuarteada: dos personas tironean medio cordero al ritmo de las coplas, que tiene que desmembrarse antes de que termine la ceremonia.

La iglesia de Santa Catalina y su torre de tres pisos datan del siglo XVII.
La iglesia de Santa Catalina y su torre de tres pisos datan del siglo XVII. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Después de hacer el “city tour”, es decir, recorrer las tres cuadras de casas de adobe y techos de paja, intactas como si los años no hubieran pasado, lo que queda es salir a explorar los pueblos linderos y para eso hace falta un buen vehículo y la compañía de un guía, porque a estos caminos de tierra sólo los conoce Dios, algunos aventureros y quienes nacieron entre estas montañas. Nosotros vamos con dos: el guía Santiago Carrillo de Corpachac ( ver nota Quebrada de Humahuaca), conocedor de la geografía y diestro en el volante, y Cachito, que es baqueano.

El Angosto y Cabrería

Créase o no, hay vida más al norte de Santa Catalina. En El Angosto, a 45 km, viven unas 40 familias al pie del cerro Branqui, en cuya cima se encuentra el hito que señala el límite con Bolivia. Con suerte aparece en los mapas y ni la tecnología compensa la falta de pistas humanas: a esa altura, el GPS colapsa y deja el relojito de arena “pensando”; si se engancha alguna radio, se alternan las frecuencias argentinas y bolivianas, y hay que despedirse del 2G, 3G, 4G. Resígnense: el smartphone no es tan smart, y resulta más bien inútil a estas alturas. Los límites son tan difusos que no existe la noción de “acá” o “allá”. El vaivén de pastores y caravanas de llamas entre esta comunidad y Mojinete, su equivalente boliviana del otro lado de los cerros, es el único tráfico de la zona.

El Angosto es un poco más al norte de Santa Catalina. del otro lado de sus cerros, ya es territorio boliviano.
El Angosto es un poco más al norte de Santa Catalina. del otro lado de sus cerros, ya es territorio boliviano. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Llegar a El Angosto no es cosa fácil. Hay que sortear el ripio y la cornisa, siempre que el camino no esté muy fangoso. Antes, es necesario vadear los ríos Peña Colorada y Santa Catalina, y trepar a más de 4 mil metros por una ladera poblada de cardones y queñuas. Cachito se mete un puñado de hojas de coca en la boca y renueva el montículo a cada rato. “Yo coqueo para no dormirme y para que no me dé hambre”, explica, mientras habla sin pausa y cuenta que en esta zona se come mucha carne de quirquincho y “calapurca” (guiso de maíz, carne, papa, pimentón y cebolla de verdeo, preparado con piedras calientes).

El momento culminante es cuando llegamos al filo de la cornisa y se abre enfrente una imponente cadena de montañas rojizas. “Otra que el Cañón del Colorado”, chicanea Cachito, aunque nunca haya visto el gran parque norteamericano. El camino desciende en un abrupto zigzag hasta convertirse en una huella de tierra roja que se pierde entre los churquis, una especie de árbol muy espinoso y de abundantes ramas que imprime un verde claro a este valle fértil, con un microclima apto para el cultivo de papas, habas, choclo y cebada. Es un paisaje inédito, más propio de los Valles Calchaquíes que de la Puna profunda.

El hito que marca el límite con Bolivia.
El hito que marca el límite con Bolivia. Crédito: Xavier Martín

Enseguida aparece la canchita de fútbol, con el mismo rango de importancia que la escuela y la capilla, donde dos hombres están en plena refacción. Resulta que hace unas semanas cayó un rayo y rompió la torre que alberga el campanario. Las campanas se salvaron de milagro. Mientras, cuelgan de las ramas de un churqui.

Sale humo de las chimeneas de adobe y el charqui se seca al sol entre sábanas y alguna camiseta de Messi. Caminando las calles de El Angosto, uno se siente claramente forastero. Los pobladores se asoman a la puerta a pispear las nuevas presencias, los perros nos siguen en caravana y el policía del destacamento se acerca para charlar un rato: “Ahícito nomás está la frontera –explica, señalando un cerro–, pero para nosotros es como si no existiera el límite. Pasamos para allá y ellos para acá”.

Hay una forma de unir El Angosto con La Ciénaga, a través del cauce del río. Lo intentamos, pero es bastante complicado, así que desandamos el camino hasta Santa Catalina y tomamos rumbo sur por la ruta 65. Pasamos de largo Oratorio, donde la capilla ahora tiene como competencia una iglesia evangelista. Entre risas, dice Cacho que “algunos se hacen evangelistas para dejar de tomar alcohol. Después vuelven a la iglesia católica y siguen tomando”.

Imagen de la capilla de El Angosto.
Imagen de la capilla de El Angosto. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Siguiendo hacia el oeste por un camino de tierra y cornisa se llega a la quebrada de Cabrería, cerca del río San Juan, enmarcada por altos farallones color ladrillo. Si esta formación rocosa se encontrara cerca de alguna ruta, en cualquier lugar más accesible, probablemente sería un atractivo turístico; incluso podría tener un pequeño centro de interpretación anexo. Pero acá está solitaria, apenas conocida por los locales. Y es una maravilla, con todas las letras.

El amor en dos tiempos

Felisa Rufino Saravia y Luis Eleazar Cappiello son los propietarios Hostal Don Clemente. Actualmente viven en Salta, pero su amor nació en Santa Catalina y tiene ribetes de película. Se conocieron cuando tenían 20 años. Felisa era docente en Casira y Luis, jefe gendarme en el destacamento de Santa Catalina, enviado desde su natal Montecarlo, en Misiones. Él jura que fue un flechazo inmediato. Noviaron unos dos años (el tiempo que duró el cargo de Luis en Jujuy) y después cada uno siguió su ruta. Ella se fue a vivir a Salta, se casó, tuvo hijos. Y él hizo lo propio en Catamarca.

Pasó el tiempo, los dos se separaron y a Felisa le picó el bichito del primer amor. “Yo –dice ella– estaba siempre pendiente de él”. Habían pasado 42 años desde el último beso, en Santa Catalina. Se propuso buscarlo por todos los medios (antes de Internet), hasta que dio con un amigo en común en la guía de teléfono. Lo llamó y el amigo le avisó a Luis… ¡tres años después!

Los altos farallones de la Quebrada de Cabrería, a pocos kilómetros de Santa Catalina..
Los altos farallones de la Quebrada de Cabrería, a pocos kilómetros de Santa Catalina.. Fuente: Lugares – Crédito: Xavier Martin

Nunca es tarde para el amor: apenas se enteró del renovado interés de su ex novia, él se comunicó con ella y empezaron a hablar todos los días horas y horas hasta la madrugada, como adolescentes. Duró un par de años el contacto telefónico a larga distancia.

Un día, Luis sorprendió a Felisa: “Me voy a Salta a buscarte”, le dijo. Ella no se negó, al contrario. Semanas después, lo fue a esperar a la terminal de ómnibus de Güemes. Recuerda que era un manojo de nervios, hasta que vio a Luis bajarse del micro y le volvió el alma al cuerpo. Se reconocieron al instante, aunque no se habían visto ni en foto desde ese último beso. Él se acercó, la besó, la alzó en sus brazos y le dio una vuelta en el aire (así lo cuenta él). Desde el reencuentro, llevan juntos seis años, inseparables y enamorados como a los 20.

Piscuno y Casira

Antes de volver, hay dos paradas que valen la pena. La primera es en el pueblo de Piscuno, sobre la RP 87, 13 km al este de Santa Catalina. Tiene una sola calle, una iglesia y una escuela. Nada del otro mundo. Su particularidad es que en el medio del caserío está el hito que marca la frontera con Bolivia. Así de mínimo como es, el pueblo es binacional y a su escuela de maestras argentinas asisten niños bolivianos que cruzan la frontera, desde el patio de su casa.

La otra parada es en Casira, a 45 km de La Quiaca. Todos sus habitantes se dedican a la alfarería y entrenan sus manos para confeccionar ollas, fuentes, jarras, tinajas y macetas de arcilla roja, que ofrecen a los turistas. Las manchas negruzcas de la cocción, realizada en un hoyo excavado en la tierra, prueban que el proceso es artesanal de principio a fin. Comprar una de estas piezas tiene doble propósito: contribuir a la economía del pueblo y llevarse de vuelta a casa un pedazo de esta tierra ancestral

 

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Santa_Catalina)

https://www.lanacion.com.ar/turismo/

http://www.jujuyenlinea.com/engine

 

Av Alem, BS AS, Fotos Sueltas 3

Buenos Aires Argentina

 

 

Trevelin, Chubut Argentina

Trevelin es una localidad de Argentina situada en la región de la Patagonia, en el departamento Futaleufú de la provincia del Chubut.

Es base operativa de medios aéreos del Plan Nacional de Manejo del Fuego. La ciudad es famosa porque en ella se dio el plebiscito de 1902 en la Escuela Número 18 de Río Corintos, donde los colonos galeses se manifestaron a favor de la soberanía argentina en 1902 en el laudo limítrofe con Chile por la región de la cordillera de los Andes chubutense.

 

Turismo

El pueblo cuenta con dos clases de turismo, el histórico/cultural y el natural. Referido al primero, cabe destacar el Museo Municipal emplazado en el viejo molino Andes, que, recientemente modificado, ha sumado a las nuevas tecnologías para recrear la historia del Municipio, íntimamente ligada a la inmigración galesa y a la explotación triguera que alcanzó notoriedad en las primeras décadas del siglo XX, por la calidad del trigo y la harina de la región. Se encuentra en una zona con grandes lagos, ríos, lagunas, montañas, extensiones de bosques, praderas, entre otros. Se realiza pesca deportiva con mosca y spinning, reglamentado en su totalidad. El Parque Nacional Los Alerces, cercano al Pueblo del Molino y fácilmente accesible desde él, gracias a las nuevas obras viales, representa uno de los grandes atractivos turísticos de la provincia por la belleza de una naturaleza de bosques, ríos y lagos vírgenes, destacando la pureza de sus aguas, las más cristalinas y prístinas del país.

Museo Nant Fach

El molino-museo es propiedad de la familia Evans, cuyo ancestro galés Thomas Dalar Evans llegó al área en 1894. El museo del Molino está dedicado a su nombre. Actualmente está a cargo Mervyn Evans, bisnieto del pionero Evans.

 

 

Cultura


Gracias a los colonos galeses, fundadores del pueblo, este posee una rica cultura celta, proveniente del país de origen, perdurando fuertemente hasta la actualidad, gracias al canto coral tradicional, baile, idioma, Eisteddfod, etc. La capilla galesa Bethel abrió sus puertas en 1897.

Cuenta con una escuela especializada en el idioma galés. En cuanto a los eventos se encuentran la Cabalgata de los “rifleros” (galeses que acompañaron en la exploración de esta zona a Luis Jorge Fontana, enviado por el Gobierno Argentino para colonizar la región Andina) que parte del lugar de desembarco de los galeses y finaliza en Sierra Colorada, en las inmediaciones de Trevelin, recreando anualmente la gesta de finales del siglo XIX.


https://es.m.wikipedia.org/wiki/Treveli


INFO

 

Cultivo de Tulipanes 

En el mes de octubre la ciudad de Trevelin se viste de colores cuando los tulipanes florecen. El cultivo de los mismos se ha convertido en un gran atractivo turístico para la localidad que cada año convoca más turistas gustosos de apreciar los hermosos tulipanes

Desde 1997 se cultivan en Trevelin bulbos de tulipán a partir de la iniciativa de un productor local que decidió apostar por este tipo de emprendimiento no tradicional en la región. Debido a las condiciones favorables del clima y suelo, los resultados fueron muy alentadores desde el principio. Actualmente la ciudad exporta tulipanes al mundo y gran parte es destinada a Holanda. 

A principios de mayo se realiza la siembra de los bulbos y durante el mes de octubre las plantas completan su floración, brindando un espectáculo único que llena de colores al valle. Se los puede apreciar preferentemente en la segunda quicena del mes, motivo por el cual se los asocia con la celebración del Día de la Madre. 

Tras la floración, se cortan las flores para que la planta concentre su crecimiento en el bulbo. Estos se cosechan, clasifican por tamaño y variedad, pasan por un severo proceso fitosanitario y quedan en condiciones de ser empacados para su comercialización en el mercado floricultor nacional e internacional.

https://www.patagonia.com.ar/Trevelin/CultivodeTulipanes

Av. 9 de Julio, Buenos Aires

La 9 de Julio, avenida histórica

La tradicional arteria que homenajea a la declaración de la Independencia de la Argentina es un ícono de la Ciudad de Buenos Aires. Sus orígenes, medios de transporte, edificios paradigmáticos y acontecimientos.

La avenida 9 de Julio es un ícono de Buenos Aires que, con su nombre dedicado al día de declaración de la independencia de la Argentina, es paso obligado para todo aquel que quiera llevarse una imagen típica porteña.

La ley N° 8.885 que permitió su construcción fue de 1912 pero se inauguró recién en 1937, bajo la presidencia de Agustín P. Justo, con un trazado de cinco manzanas, desde Bartolomé Mitre a Tucumán. Su creación previó el crecimiento del distrito y estuvo en línea con la ampliación de otras arterias como la avenida Corrientes que para su inauguración ya había ensanchado sus primeras cuadras.

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Considerada por muchos como “la avenida más ancha del mundo”, lo cierto es que tiene un ancho de 140 metros y en su recorrido une los barrios de Constitución y Retiro. Su construcción demandó 43 años.

Un monumento privilegiado que vio crecer a la histórica avenida es el Obelisco, ya que fue levantado en la Plaza de la República en 1936 por obra del arquitecto Alberto Prebisch. Con sus 67,50 metros y sus 1800 toneladas es la postal clásica de Buenos Aires y uno de sus lugares desde donde se puede apreciar la magnitud de la tradicional avenida

¿Es la 9 de Julio la avenida más ancha del mundo?

El libro Guinness le quitó esa distinción en 2006, por una de las avenidas icónicas de Brasilia, abierta en 1960. Sin embargo, el debate continúa y parece no tener fin.

La Avenida 9 de Julio es uno de los íconos de Buenos Aires. Y es una “verdad” conocida por todos los porteños, que se trata de “la avenida más ancha del mundo”. Pero, ¿lo es?

No pocas personas han cuestionado la distinción que ostenta la 9 de Julio en los últimos años. Incluso, el célebre libro Guinness de los récords, que durante años convalidó el galardón para la avenida porteña, en 2006 decidió quitárselo sin más explicaciones, y se lo otorgó al Eje Monumental de Brasilia, que conecta la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza de los Tres Poderes.

Los números parecen categóricos: el Eje Monumental de la capital brasileña tiene 250 metros de ancho. Nuestra 9 de Julio queda empequeñecida, con sus 140 metros.

Pero, una vez más, los números podrían no decirlo todo

9 atractivos de la Av. 9 de Julio

Arte, arquitectura e historia de los íconos que se pueden observar desde la avenida más ancha del mundo

La calle más ancha del mundo cruza Buenos Aires de norte a sur con los barrios de Retiro y San Cristóbal en los extremos. Con sus catorce carriles en algunos tramos y los 3 kilómetros de largo, su nombre conmemora la fecha de la Independencia Argentina: 9 de julio. Además de ser una de las típicas postales porteñas también reúne importantes lugares para tener en cuenta al caminarla.

1. La majestuosa embajada        

En el extremo norte está el antiguo Palacio Ortiz Basualdo, magnífico edificio de Bellas Artes que desde 1939 alberga a la Embajada de Francia. El edificio fue diseñado en 1912 para Daniel Ortiz Basualdo y sirvió como la residencia oficial del Príncipe de Gales en su visita a Argentina en 1925. Si bien hoy la Embajada es un ícono de la avenida 9 de julio, al momento de la construcción casi se transforma en una víctima. El gobierno francés intervino y evitó la demolición generando que el trazado de la calle fuera ligeramente alterado al original.

Embajada de Francia en Buenos Aireshttps://urielsaino.wordpress.com/category/argentina/embajadas-en-buenos-aires/

 

San Juan, tierra de aventura y descanso

Bien es sabido que la provincia de San Juan es conocida por ser el lugar de nacimiento del ex presidente Domingo Faustino Sarmiento, pero también por su paleontológica reserva, el Parque Nacional Ischigualasto o Valle de la Luna, declarado Patrimonio de la Humanidad el 29 de noviembre del año 2000.  Sin embargo, esta tierra que se abre para mostrar los misterios del tiempo ofrece una multiplicidad de destinos y opciones turísticas imperdibles para este verano.

Si se quieren encontrar actividades desafiantes, y para toda la familia, los diques de Ullum y Punta negra son ideales para los amantes del senderismo y el trekking. Para aquellos que buscan un paseo de embarcación en medio de las montañas, buceo, navegación a vela y para los más osados, actividades como esquí acuático o tirolesa. Estos dos asombrosos destinos invitan a la acción y a largos momentos de calma. Detrás de su tierra árida, estas grandes lagunas, junto a importantes cursos de agua como el río San Juan, ofrecen un contraste inigualable y una opción refrescante.

Dicen que, si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña. Pero en San Juan, las montañas te encuentran todo el tiempo. La aventura continúa en las Altas cumbres de la provincia cuyana, donde se puede apreciar el majestuoso Cerro Mercedario, el Valle del Colorado, la Cordillera de Ansilta y el Arroyo Turquesa. En búsqueda de una expedición por lugares de prístina belleza este circuito ofrece, también, opciones para los más experimentados, un gran desafío hacia las blancas cumbres por rutas normales y con mayor dificultad por diferentes cerros de la zona

 

Tierra del vino

La Vid es una parte fundamental del paisaje sanjuanino, y el vino un hito de su cultura. Sus áridos paisajes se han transformado en fértiles montañas con prolijos parrales y, con ello, el desarrollo de una importante industria vinícola.

San Juan ofrece un recorrido enoturístico incomparable. Más de 14 viñedos, abren sus puertas a visitantes para conocer el cultivo de la vid, su proceso de elaboración, fraccionamiento y guarda del vino; combinados con la experiencia de enólogos. Los turistas pueden disfrutar de un perfecto maridaje entre vinos sanjuaninos y un corte de ternera característico de la provincia, la “punta de espalda”. Además de excelentes vinos, San Juan se destaca por la producción de uva de mesa y pasas. Y de esta actividad surgen expresiones artísticas e históricas que pueden apreciarse en galerías y museos

https://www.pagina12.com.ar

 

Barreal

Localidad de la provincia de San Juan

Barreal es una localidad perteneciente al departamento Calingasta, ubicada en el extremo sur oeste de la provincia de San Juan en la región geográfica de Cuyo (Argentina).

Turismo

Zona de importantes ríos y bellas cadenas montañosas es la de Barreal, es el motivo por el cual se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de San Juan. Aquí llegan visitantes de todo el país, destacándose Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, y del resto del mundo especialmente de Europa.

Atracciones naturales

Barreal Blanco, al fondo la Cordillera de los Andes.

Muy cerca se emplaza el Parque Nacional “El Leoncito”, dentro del cual se sitúan dos observatorios astronómicos. El más antiguo, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan.[3]​ El más moderno, el “CASLEO” (Complejo Astronómico El Leoncito), data de 1984, cuenta con un poderoso telescopio y depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).[4]​ Astrónomos de todo el mundo lo visitan para hacer observaciones e investigaciones. El lugar fue elegido para el emplazamiento de los observatorios dada la diafanía de su cielo y el clima, que permiten un promedio de 270 noches anuales de observación.

También cerca de El Leoncito, concretamente en el camino que lleva desde Barreal hasta el Parque Nacional, dentro de la llamada Pampa del Leoncito, se encuentra una peculiar extensión alargada de tierra arcillosa llamada Barreal Blanco.

  • Cerro el Alcázar

El Alcázar

Otro lugar para visitar, antes de llegar a Barreal, es el cerro “El Alcázar”, una extraña formación rocosa, y un lugar especial al que se le atribuyen cualidades energizantes.

  • Reserva los Morrillos

Cruzando el río Los Patos, se encuentra la Reserva “Los Morrillos”, que depende de la Fundación Vida Silvestre. En ella se pueden observar petroglifos de la cultura de Ansilta, anterior a la invasión incaica.

El “Centinela de Barreal” es el imponente cerro Mercedario, con 6770 metros.

Saliendo hacia el oeste de la localidad, adentrándose en la antigua finca los Arroyitos, zona hoy conocida como el cerro, se pueden encontrar antiguas pinturas rupestres grabadas en la roca por los pueblos nativos, así como restos de un cementerio de la época colonial

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Barreal

Historias del Obelisco

Historias del Obelisco: su obra se cobró una iglesia y casi fue demolido en 1939

 

Ícono de la ciudad de Buenos Aires, fue construido en 1936 con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad.

 

Al igual que la Torre Eiffel de París, y que la Estatua de la Libertad de Nueva York, el Obelisco es el emblema de Buenos Aires. Nadie se imagina la ciudad sin él: es el lugar donde el porteño celebra toda clase de victorias nacionales, o donde se hacen los reclamos que parecen más justos. Sitio de piquetes y festejos populares, el Obelisco ha sido intervenido por performances de artistas o indiscriminadamente vandalizado.

También se ha transformado en escenario de rock y de orquestas de música clásica. Parte del ser argentino, fue sin embargo duramente criticado cuando, cual espada refulgente (según el poema de Baldomero Fernández Moreno que está impreso en su cara sur, surgió como símbolo de la Buenos Aires moderna tras años de demolición y transformación del área circundante. La Plaza de la República y la Avenida 9 de Julio, las Diagonales Norte y Sur y el ensanche de calles como Corrientes y Belgrano se materializaron en la primera mitad del siglo XX como importantes gestos urbanos en que la gran aldea se convirtió en metrópolis

https://www.lanacion.com.ar/turismo/historias-del-obelisco

 

Basílica de San Nicolás de Bari (Buenos Aires)

 

La Basílica de San Nicolás de Bari es un templo religioso de estilo Academicista francés ubicado en la ciudad de Buenos AiresArgentina, en honor a San Nicolás de Bari.​ La capilla original fue construida en 1733, por iniciativa de Domingo de Acassuso (quien ya había mandado a construir la actual Catedral de San Isidro, ubicada en el partido homónimo, en la Provincia de Buenos Aires), en la esquina de lo que actualmente es Avenida Corrientes y Carlos Pellegrini. Fue reconstruida en 1767, hasta que fue demolida en 1931, debido al ensanche de la Av. Corrientes. El 29 de noviembre de 1935 fue inaugurado el edificio actual (ubicado en Av. Santa Fe 1352) y dos años más tarde, en 1937, fue elevada a Basílica menor.

El 23 de agosto de 1812 se izó, en la vieja iglesia, por primera vez la bandera nacional en la ciudad de Buenos Aires, con motivo de un acto religioso

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Basilica

 

Visita guiada nocturna: Avenida Alvear

Visita guiada nocturna: Avenida Alvear

Cada 3º viernes de mes, a las 20 h.

Avenida Alvear

Día y horario: cada 3º viernes de mes, a las 20 h
Punto de encuentro: Av. Alvear y Cerrito (Plazoleta Carlos Pellegrini)
Idioma: español
¡Gratis!
En el marco de la Semana de Vivi Francia, recorré la avenida Alvear, donde se destacan las residencias y palacios de estilo francés.

Las visitas guiadas se realizan a pie y se suspenden por lluvia. Se recomienda llegar diez minutos antes.

Enterate de todas las visitas que la ciudad tiene para vos en: visitas guiadas.

Atención al Turista

Encontrá recomendaciones útiles en los Centros que están distribuidos en puntos estratégicos de la ciudad.

https://turismo.buenosaires.gob.ar/es/recorrido/atencion al Turista